¿Cómo comenzamos a tejer macramé?
Sobre madera o almohadilla debemos tender un hilo doble fijándolo en alfileres. El largo de éste hilo deberá corresponder al ancho de nuestra labor.

Los hilos cuyo largo supere los 50 cm. deberán ser anudados en el alfiler izquierdo y se ovillarán en madejas sobre el derecho, para soltarlos luego de haber anudado el primer tramo del trabajo. Después ésta se correrá hacia la izquierda, se lo sostendrá en el alfiler izquierdo y se lo trabará en el derecho, volviendo a hacer la madeja, si fuera necesario.
Este movimiento se repetirá tantas veces como la longitud del hilo lo exija. Sobre el hilo inicial doble (portanudo) se enlazarán los hilos que van formando los nudos de la labor.
Aquellos que no tengas mayor experiencia podrán ayudarse con una tela gruesa, cuadriculada o rayada que se coloca debajo del hilo portanudos y sirve de guía para realizar los nudos a distancias iguales y en líneas rectas.
La tela se sostiene con chinches o alfileres sobre la madera o almohadilla mientras que el hilo se fija sobre la misma haciendo coincidir con una línea horizontal del cuadriculado de la tela. Esto asegura un anudado aplomado, de caída absolutamente vertical.
Para finalizar, cualquiera de los hilos del trabajo puede servir como portanudos en determinados momentos del anudado y pueden seguir una línea vertical, horizontal o diagonal. Según el motivo, un hilo puede servir como portanudos o de anudamiento.
Llamamos hilo de anudamiento a todos los hilos que se enlazan alrededor del portanudos para formar los nudos y dibujos anudados.
El macramé puede combinarse con otras artesanías tales como tejidos (carpetas, flecos de chales, corinas tejidas, etc.) o con telas bordadas (mantelería, etc.)
Imagen: aym
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