Escrito por Tendenzias

Cómo colocar tarima flotante, parquet o suelo laminado

La tarima flotante se ha convertido en una de las opciones preferidas a la hora de decorar todo tipo de estancias. Elegante, económica y fácil de colocar, la tarima flotante te da multitud de opciones a la hora de decorar tu casa y puede hacer que una habitación parezca más grande, más luminosa y mucho más atractiva sin demasiado esfuerzo. A continuación en Bricolaje 10 te enseñamos a colocar tarima flotante, parquet o suelo laminado.

tarima flotante

¿Qué es una tarima flotante?

En primer lugar, mucha gente se pregunta exactamente qué es una tarima flotante. La tarima flotante es un suelo compuesto por paneles de madera de distintos tipos. La principal diferencia que presentan estos suelos con otros también compuestos de paneles de madera es que dichas tablas no están clavadas ni pegadas al suelo, sino que se encajan unas con otras para crear un conjunto uniforme.

La madera que suele formar estos suelos es más económica, pero también más resistente a los daños y su sistema de instalación hace que aquellos que opten por esta vía ahorren mucho dinero en instalación. Además, como los paneles no están ni pegados ni clavados al suelo, estos listones se pueden sustituir rápidamente por otros sin ningún problema y si en alguna ocasión deseas cambiar de tipo de suelo, el pavimento no habrá sufrido ningún daño y podrás poner lo que desees sin inconveniente alguno.

Cuando vayas a elegir tu tarima flotante, debes tener en cuenta que existen muchos tipos de maderas distintas entre las cuales puedes elegir. Pero también debes tener en consideración los diferentes tipos de tarimas flotantes que hay a tu disposición. Existen principalmente tres:

Tipos de tarimas flotantes

suelos tarima flotante roble -Tarima flotante sintética o laminado: Este tipo de tarima flotante está compuesta por diversas capas de productos derivados de la madera. La diferencia con otros tipos se encuentra en la última capa, que está compuesta por un compuesto sintético que generalmente imita el dibujo de la madera real. El hecho de que se puedan imprimir diseños de distintos tipos de materiales (como piedra o cerámica) o maderas hacen que esta opción sea la más popular, dado que puedes elegir la apariencia que tendrá tu tarima sin ningún problema. Este tipo de tarima suele ser muy resistente y está especialmente recomendada para habitaciones del hogar donde haya mucho tránsito o estén muy castigadas (como los pasillos o las habitaciones infantiles) o para aquellas casas donde hay mascotas o niños muy pequeños.

-Tarima flotante multicapa de madera. Este tipo de madera flotante está compuesta, como su nombre indica, de varias capas de maderas de distintos tipos. De este modo, la base inferior de la tarima suele ser de un material de estabilización más barato, mientras que las capas intermedias están hechas con madera barata y la superior generalmente presenta una madera noble que da un aspecto más rico al acabado final. La última capa generalmente se barniza y se considera una opción genial para aquellas personas que quieren tener un suelo parecido al de parqué pero buscan una opción más económica.

-Tarima maciza. Este tipo de tarimas están compuestas, en su mayor parte, por dos o tres capas gruesas de la misma madera, formando un conjunto macizo y muy funcional. Suelen tener anclajes de distinto tipo para sujetar las diferentes partes de la tarima, pero el proceso de colocación de este tipo de tarima flotante es el mismo. Suele ser ideal para zonas con mucha luz e incluso de exterior, ya que carece del diseño o acabado que protagonizan las otras dos opciones.

Ejemplos de tarimas flotantes:

como-limpiar-tarima-flotante

Aunque ya hemos visto algunos de los tipos de tarimas flotantes en función del material del que estén hechas, algunos de estos son más adecuados para el tipo de suelo y modo de carpintería de piso flotante que vayamos a colocar.

Estos serían distintos ejemplos de suelos de tarima flotantes que podemos instalar:

  • Suelo laminado : El primer ejemplo de una tarima flotante es  el suelo laminado, que es el más popular y conocido. Aunque el suelo laminado puede ser pegado abajo al sustrato, la mayoría si no todos los modelos que encontramos suelen venir con laminas que se acaban instalan en una base “flotante”.
  • Suelos de diseño de vinilo: Los suelos de vinilo suelen encajarse de planca en placa, pero también se pueden pegar al subsuelo a través del sistema de tarifa flotante.
  • Suelos de ingeniería:  La mayor parte de suelos que son de ingeniería se instalan mediante clavos o grapas para pisos de madera y que se fijan a un sustrato de madera contrachapada. Sin embargo, algunas marcas, se pueden instalar sobre una base flotante.
  • Suelos de cerámica: Casi todos los azulejos se colocan a un sustrato. Sin embargo, algunas firmas apuesta por las baldosas de cerámica sobre tarima flotante. En lugar de pegarse mediante mortero, las baldosas se unen entre sí a través de enclavamiento de bandejas de plástico. Es un tipo de tarima flotante bastante cara, lo que ha provocado que haya sido un obstáculo para que no haya triunfado en el mercado.

Veámos ahora así, como podéis colocar una tarima flotante. Os lo vamos a explicar a partir de los suelos laminados que ya os hemos mencionado. Si seguís todos los pasos, seguro os quedarán bien y podrás hacer lo mismo también para un suelo laminado o el parquet.

Cómo colocar una tarima flotante, suelo laminado o parquet

Colocar tarima flotante

Una de las razones por las que la tarima flotante se ha puesto tan de moda es porque se puede colocar con mucha facilidad, por lo que se ahorra mucho dinero en los costes. A continuación, te vamos a mostrar cómo puedes poner tu nueva tarima flotante tú mismo. Con estos pasos podrás colocar además suelo laminado y parquet.

Materiales que vas a necesitar:

  • Una escuadra
  • Un serrucho
  • 1 martillo
  • 1 metro
  • Cola PVA que no sea al agua
  • Un Kit de montaje que se compone de cuñas de madera, un calzo para machihembrar y un dispositivo de tracción.

Prepara la tarima o suelo o parquet para el lugar en el que la vayas a colocar

Antes de comenzar a colocar la tarima flotante, debes dejar que esta se acondicione. Debes colocar la tarima flotante durante al menos 48 horas, en la habitación en la que se vaya a colocar. No hace falta que abras el embalaje, ya que tan solo es para que el material se acostumbre a las condiciones ambientales del cuarto o estancia para el que está destinado. De esa manera, si es una habitación muy cálida y la madera se dilata un poco como consecuencia de ello, lo sabrás de antemano y no producirá daños en un suelo ya puesto.

Prepara el suelo

En primer lugar, prepara adecuadamente el suelo o pavimento sobre el cual vas a poner tu tarima flotante. Asegúrate de que no existen desniveles y, si adviertes alguno, arréglalo antes. También debes asegurarte de que esté limpio, para que no haya ningún tipo de suciedad que entorpezca su colocación posterior.  A continuación, una vez hayas hecho todo lo anterior, pon en el pavimento aislante, generalmente en forma de espuma de polietileno. Este aislante ayudará a que tu casa conserve el calor y, además, actuará como una barrera protectora entre tu tarima y el suelo. De esta forma, si se produce algún problema, como una filtración de agua, existirá una barrera protectora que proteja a tu tarima. Puedes fijarla al pavimento fácilmente con cinta adhesiva especializada y se recomienda que se coloque de manera perpendicular a los tablones, para que el conjunto quede más ajustado.

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Colocando la tarima flotante

Después, puedes empezar a colocar tu nueva tarima flotante. Te recomendamos que empieces por un extremo de la habitación, asegurándote de que la parte que se encuentra junto a la puerta es la última que se cubre. Muchos recomiendan que se coloquen de forma perpendicular a la fuente de la luz, para que esta pueda resaltar sus puntos fuertes y se escondan sus defectos, pero esto dependerá del tipo de habitación de la que estamos hablando. Teniendo esto en cuenta, empieza a colocar las tablas dejando aproximadamente 15 mm de separación con la pared. Para mantener esta separación, te recomendamos que utilices cuñas o grapas, pues estas evitarán que la separación se mueva o se modifique mientras colocas las tablas.

Teniendo esto en cuenta, empieza a unir las diferentes piezas. Éstas encajarán fácilmente gracias al sistema tipo “click” que tienen la mayoría de las piezas de este tipo. Sin embargo, ten en cuenta que, en algunas ocasiones, tendrás que cortar algunas partes de las tablas para adaptarlas a las formas de la habitación y a los rincones más difíciles de la misma, como las esquinas o el espacio de la puerta.

Cuando hayas terminado con una fila, empieza con la siguiente, uniendo las tablas por el conducto de los machos y las hembras. No te será difícil conseguirlo y continúa con este procedimiento hasta cubrir toda la superficie de la habitación.

Una vez hayas terminado, retira las cuñas o grapas que has puesto al principio para separar la tarima de la pared. Aquí pondrás unos rodapiés hechos también con tablas de tu tarima flotante, que puedes fijar a la pared con un pegamento especializado. No te recomendamos que utilices clavos pues, si lo haces, quedarán unos agujeros muy antiestéticos y las cabezas de los mismos se notarán mucho, rompiendo la uniformidad que presenta la madera de la tarima. El pegamento es una opción mucho mejor para este caso.

Para dar un toque final, puedes recubrir el suelo con algún producto especialmente diseñado para conservar la madera. En el caso de la tarima flotante multicapa, es conveniente que barnices el suelo final.

¿Cómo limpiar la tarima flotante, suelo laminado o parquet?

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Por último, y antes de dejaros con un vídeo en el que veréis cómo podéis colocar la tarima flotante, tal y como nosotros os hemos explicado, es importante además que una vez colocada, vuestra tarima flotante esté siempre limpia. 

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Como los suelos laminados, o el parquet, la tarima flotante requiere de ciertos cuidados, aunque es un tipo de suelo que podemos barrer, fregar o limpiar sin demasiados problemas o sin tantos como los que suele tener por ejemplo el parquet, que suele ser más delicado.

Eso sí, a diferencia precisamente del parquet, no es bueno que mojes mucho la tarima flotante, de modo que no necesitarás mucha agua cuando la fregues.

Primera comienza barriendo, luego pasas una poma, seguido de la aspiradora y por último fregamos. No hace falta que lo hagas a diario, puedes barrer todos los días para eliminar polvo y suciedad superficial y limpiar en profundidad con todo lo que te hemos dicho, una vez por semana.

Vídeo de cómo instalar la tarima flotante

A continuación podéis ver cómo colocar una tarima flotante:

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