El error más común de todas las personas, al momento de querer decorar las paredes de su casa, es empezar a rociar una y mil cosas con el fin de llenar los espacios vacíos.
Para no caer en este error tan común y mantener las formas, dibuja imaginariamente un rectángulo en la pared de la sala principal de tu casa y si tienes cuadros, fotografías, relojes, concentra todo dentro de ese espacio, no los salpiques por todas partes.
Lo ideal es instalar al centro de la pared principal algo grande, lo que no significa que tengas que salir corriendo a gastar cientos y miles de dólares para adquirir una obra de arte. Piensa en alguna manta bonita o incluso una alfombra que puedas colgar allí. En lo personal, los diseños de animales me encantan, pueden ser pieles sintéticas y hasta mantas que simulen ser una alfombra.
Hay quienes tejen telares y los cuelgan a medio hacer en sus paredes. También son una idea económica y decorativamente rica. Otra idea es crear una gran pared colgante, sobre la cual puedes pegar algunas letras o objetos inspiradores.
Enmarca una fotografía grande con un marco lo suficientemente grueso como para que se note desde lejos. Esto creará mayor impacto a la vista, y procura también que el fondo de la pared sea de un color neutral.
Si tienes muchas fotografías pequeñas, entonces pinta los marcos de todas de un mismo color, negro o blanco por ejemplo, y disponlas en un solo sector, en un rectángulo imaginario como te señalaba antes.
Una forma bastante económica de decorar las paredes es adquirir pegatinas y crear marcos en las paredes, sobre los cuales puedes colgar tus obras de arte o fotografías. Incluso, en las habitaciones, un vestido de bautizo, o de novia, es un elemento decorativo que se puede colgar, y al lado, una pegatina con un baúl enorme.