Una cama nueva para el gato, con una vieja maleta
Que se han guardado cosas, pensando que en algún momento se necesitarían. Y si alguna vez se necesitaron, nadie se acordó siquiera que estaban.
En mi casa muchas veces ha sucedido, que no se tira por que era de la abuela, aquello otro por que es un recuerdo….. etc, etc.
Lo mismo pasa con los bolsos y maletas que van quedando en la casa. Hoy les proponemos reciclar la maleta más vieja, esa que ya no se puede llevar a ningún lado y beneficiar la mascota de la casa, regalándole una nueva cama.
Los materiales que necesitamos son:
- Una de las partes de la maleta
- 1 almohadón mullido de la medida de la maleta
- 4 patas de base que se puedan atornillar o pegar
- Agujereadora, tarugos o pegamento
Procedimiento:
Elegimos sólo una de las partes de la maleta, en todo caso la que en mejor estado se encuentre y al que tenga mejor base.
Medimos y marcamos donde va cada pata y si conseguimos patas que se atornillen, agujereamos, colocamos lo tarugos si son necesarios y colocamos las patas. De lo contrario podemos pegarlas a la base con algún pegamento resistente acorde a los materiales con los que estamos trabajando. Hay que tener en cuenta de que material es la maleta y de que son las patas (madera, plástico, etc, etc).
Finalizada la colocación de las patas, acomodamos el almohadón mullidito y el gato; ni lerdo, ni perezoso, estará esperando para subirse a su nueva cama.
Vía | decoesfera
Imagen | decoesfera

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