Escrito por Tendenzias

Cómo quitar el gotelé de casa paso a paso

¿Has pedido presupuesto para pintar tu casa y te vale más retirar el gotelé que pintarla? No te asustes, es normal. Es un trabajo cansino y tedioso pero con un secreto: engancha. Por tal motivo, hoy te vamos a mostrar cómo quitar el gotelé paso a paso. No sólo te vas a ahorrar un dineral, sino que cuando termines de hacerlo, vas a tener una sensación de vacío inexplicable. Así han surgido muchas empresas de retirada de gotelé.

Y sí, aprender cómo quitar el gotelé paso a paso es sencillo. Mucho. Ahora, es un trabajo que requiere paciencia y dedicación. Cada vez que te canses, sólo tienes que recordar el presupuesto que te dieron por hacerlo. Verás como recuperas las fuerzas más rápido de lo que podrías imaginar.

Para quien no lo sepa, la técnica del gotelé era tan sencilla como aplicar una pintura más espesa de lo habitual. El resultado conseguido era una pared con más grumos y rugosa, muy lejos de la tendencia al liso que se lleva desde hace mucho tiempo.

Cómo quitar el gotelé de casa paso a paso

Hubo un tiempo, hace mucho, mucho tiempo, en que el gotelé era tendencia. También lo era el ladrillo visto, las hombrera y los calentadores. Por desgracia, el gotelé ha sobrevivido al paso del tiempo y es una realidad pretérita en muchas casas. Hasta tal punto que supone un contratiempo importante cuando queremos vender o alquilar la casa. Muchos compradores o inquilinos demandan paredes lisas, como es habitual en este siglo del que ya llevamos 17 años.

Por tal motivo, nunca está de más saber cómo quitar el gotelé paso a paso. En la actualidad, el precio de la retirada del gotelé, con posterior pintado básico, está entre los 12 euros por metro cuadrado. Para hacernos una idea, una habitación estándar puede rondar los 350 euros. Es decir, si tenemos 3 habitaciones, salón y entrada, la broma se puede ir a 1.800 euros. Una cantidad que te vamos a ahorrar.

No sólo eso, vamos a ayudar a que te desestreses. Y es que nada como quitar el gotelé paso a paso para soltar tensión, abrir los chakras y reencontrarte con tu yo interior. Además, una vez lo tengas quitado, no sólo le quitarás 30 años a la casa, sino que podrás darle un toque personal con los tan demandados vinilos, papel pintado o lo que se tercie. De hecho, con no arañarte cada vez que te acercas a la pared, ya sería suficiente.

Eso sí, antes de comenzar a explicarte cómo quitar el gotelé paso a paso, es necesario saber el tipo de gotelé que tienes. La prueba es sencilla: pasa la mano por la pared y comprueba cómo está. Si la tienes limpia, tu gotelé es de pintura plástica. Si la tienes manchada de pintura, tu gotelé es de temple.

La diferencia entre uno y otro es que la pintura plástica necesita un producto especial decapante y que te llevará más tiempo. Si lo piensas, será más dinero ahorrado y más opciones para liberar tensión. Dicho lo cual, así es como debes quitar el gotelé paso a paso.

Materiales

  • Papel o plástico protector
  • Cinta de carrocero
  • Fondo fijador al agua
  • Decapante
  • Pintura plástica
  • Pasta niveladora
  • Lijadora
  • Rasqueta
  • Pulverizador
  • Rodillo
  • Brocha
  • Espátula
  • Llana
  • Mezclador
  • Cubo

Comprobando

Aunque la comprobación anterior es eficaz, mejor hacerla algo más profesional, no la liemos. Así las cosas, vamos a ver qué tipo de gotelé tenemos en casa. Tan sencillo como rascar un trozo de pared y echarlo en un vaso de agua. Si lo que hemos echado se disuelve, lo que tenemos es un gotelé al temple. Si por el contrario no se diluye, sabremos que el gotelé es plástico. Así las cosas, vamos a aprender a quitar ambos.

Protegiendo

Ten por cuenta que vamos a manchar mucho, así que lo que protejamos, nos lo ahorraremos en el zafarrancho de limpieza final. Lo primero es poner cartones o plásticos en el suelo y pegarlos con cinta de carrocero. Ojo con las esquinas y los huecos. Si dejas alguno, ten por seguro que caerá pintura en él. Cubre también los marcos de las puertas y las propias puertas, ya sea con papel o plástico.

Gotelé al temple

El gotelé al temple es algo más sencillo de quitar. Más que nada porque tan sólo necesitamos un decapante, que debemos diluir en un 10% de agua y mezclarlo hasta que quede ligado. Lo echamos en una cubeta y le damos a toda la pared con un rodillo. Hazlo de forma uniforme, siempre en la misma dirección, y empapando sin miedo la pared. Piensa que vas a quitar esa capa, así que no hay problema de que cales.

Pulverizando

Una vez aplicado el decapante, cogemos el pulverizador y lo llenamos con agua tibia. Echamos de forma generosa por toda la pared. Y sí, parece guay pero después de un rato te empezará a doler la mano. No es broma. El gotelé no es un juego.

Rascando

Deja reposar 5 minutos para que la pared absorba el decapante y el agua y se ablande la pintura. Una vez transcurrido el tiempo, coge la rasqueta, respira profundo y empieza a retirar gotelé. ¿Por dónde empiezas? Por donde puedas meter mano. O meter rasqueta, mejor dicho. Es posible que tengas que echar agua en algunas zonas de nuevo. Es normal, piensa que esa pintura lleva más años que tú en la casa.

Gotelé plástico

En este caso, el gotelé plástico nos va a llevar algo más de tiempo. No obstante, procedemos como con el gotelé al temple. Decapante diluido en 10% de agua y a la pared con el rodillo. Acto seguido, pulverizador en mano, rociamos la pared como si no hubiera un mañana. Lo dejamos 5 minutos y le atizamos con la rasqueta.

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Depurando

Para retirar las impurezas y el polvo que hemos hecho, usamos una esponja húmeda y le damos a toda la pared. Acto seguido, cogemos pasta niveladora y con una espátula tapamos los agujeros e imperfecciones que hayan quedado. El objetivo es dejar la pared todo lo lisa que podamos. Por ello, una vez seca, le damos con una lija. Y gotelé quitado. Contado así parece fácil… ¡y lo es!

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