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Cómo limpiar puertas lacadas

Hoy en día prácticamente todos los muebles que se compran ya vienen lacados, dado que esta técnica de acabado se ha convertido en una gran tendencia hasta el punto, de que llegamos a tener incluso las puertas lacadas. El resultado para ellas es espectacular cuando se aplica un lacado, pero del paso, de entrar y salir, estas siempre acaban manchadas y dependiendo de cómo sea la mancha el hecho de tener lacado dificulta que la podemos eliminar de modo que os queremos explicar a continuación distintos métodos y maneras de cómo limpiar puertas lacadas.

Qué son las Puertas lacadas

Los muebles y en este caso las puertas, que están lacados tienen un brillo especial que podemos perder si por ejemplo nos equivocamos a la hora de limpiarlos y les aplicamos un producto que no deberíamos. En el caso de las puertas lacadas existen varios métodos para que queden limpias y que además no se estropeen.

El problema de los lacados es que pueden llegar a descascarillarse o desportillarse, incluso cayendo una pequeña “lasca” de pintura. Esto nos ha pasado a casi todos y es fundamental evitar los golpes en la madera lacada y también como no, las manchas ya que este tipo de puertas son realmente “delicadas” en algunos aspectos.

La mayoría de puertas que son de este estilo, son además de color blanco, por lo que pueden mancharse con facilidad, y tendremos que estar atentos a cualquier mancha que puedan tener para eliminarla al momento.

Hay que decir que aunque las puertas lacadas estén de moda y realmente hacen que el espacio se vea con más luz y que además tienen larga durabilidad en el tiempo, son mucho más caras que las sencillas puertas de madera y además no es conveniente que el lacado se nos manche por lo que a la larga quizás nos arrepintámos de comprarlas si bien a su precio hemos de añadirle el gasto por limpiarlas con cierta frecuencia.

Como sucede con todos los productos, depende un poco de la propia calidad de la madera lo que hará que la puerta de laca dure más o menos tiempo. Generalmente suelen ser cerca de los 15 años.

De todos modos tampoco es que tengamos que llenarnos de productos químicos para su limpieza y si nos acostumbramos incluso podemos decir que limpiar las puertas lacadas puede ser una rutina que asumir sin problemas.

Cómo limpiar las puertas lacadas

Los lacados siempre son un poco complejos de mantener pero muy bellos de ver. El cuidado de los mismos y la conservación hace que debamos prestar mucha atención a todos estos materiales y el cómo realizarlo.

Este tipo de material tienen una resistencia y durabilidad muy grande que hacen que no se acumule tanto polvo aunque es necesario de todas formas limpiar a diario.

puerta lacada negra

Para mantener cualquier tipo de puerta lacadas hace falta que pases algún plumero o bayeta con el fin de lograr así que no se dañe ni deje marcas al respecto.

Cuando las manchas se resisten en ellos, entonces hay que tratar de colocar otro tipo de producto como por ejemplo algún tipo de alcohol o similar.

Si la puerta que hay que limpiar es una puerta lacada blanca, debes saber que una de las características es que tiende a hacerse un poco más amarillas en general con el paso del tiempo, por eso es que si la puerta da al sol o le llegan los rayos de sol, es seguro que de una u otra forma, ese blanco va a llegar a un color un poco más amarillo. Generalmente se dice que la vida útil de las puertas lacadas de color blanco y general, es que pueden durar cerca de 15 años.

En estos casos, es importante que la propia precaución sea mayor y que se intente evitar los golpes en la puerta para que de esta forma el lacado no se estropee en ningún momento y que el golpe no sea muy grande, pues de lo contrario podría ser difícil eliminarlo.

En temas de humedad, dependiendo de la calidad de la madera, puede que sea más o menos sensibles a este tipo de cuestión climática.

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Para que nuestras puertas lacadas estén siempre limpias y cuidadas, es recomendable que las limpiemos con un simple paño humedo y con un poco de jabón neutro.

De este modo podrán quedarnos relucientes sin problema. No necesitamos detergentes o productos que tengan componentes abrasivos, ya que incluso utilizándolos puede ser que deterioremos la puerta en cuestión.

En el caso de que la puerta se nos haya manchado con algo que no podemos eliminar con agua y jabón com por ejemplo un rotulado, podemos coger un poco de alcohol y diluirlo en agua.

puerta lacada blanca

Es importante además el que utilicemos siempre algodones o paños para la limpieza de nuestras puertas lacadas, ya que si utilizamos un estropajo podemos hacer que se produzcan ralladuras o que perdamos parte del lacado.

Por último si nuestras puertas lacadas son de color blanco, hemos de advertir que estas tienden siempre a amarillear por lo que podemos decir que si les da mucho el sol, acabarán por ponerse de un tono amarillento que no gusta mucho.

Es mejor que coloquemos este tipo de puertas en zonas donde les de la sombra o evitemos que los rayos del sol incidan sobre ellas durante muchas horas.

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Cómo limpiar los marcos de las puertas

Sabemos que el lacado no es permanente ya que con el tiempo se puede astillar, rayas y como no manchar y aunque ya os hemos explicado de qué modo se pueden limpiar las puertas lacadas, también queremos que veáis cómo limpiar los marcos de las puertas (sean lacadas o no) dado que es una de las partes de la puerta que más se mancha.

Lo básico para limpiar los marcos de la puerta es hacerlo con agua tibia y jabón, sin más. Para hacer esto, deberás tener el marco lo suficientemente húmedo como para limpiar la superficie, luego limpia con un paño limpio y húmedo y seca completamente. Lo ideal, es que una vez hayas hecho esto y el marco te quede del todo limpio, lo mantengas limpio y para ello debes pasar regularmente (una vez a la semana) con un paño suave, y así evitarás tener que estar mojando la madera cada dos por tres, ya que si la mojas muy a menudo también se puede estropear, en especial, si está lacada.

Otro modo para limpiar los marcos de las puertas y que te queden como nuevos es aplicar un poco de cera que sea de buena calidad y que no solo limpiará, sino que además te ayudará a sellar y quitar astillas y arañazos encima del propio lacado. Cuando la puerta sea además de exterior es conveniente limpiarla toda con cera (no solo el marco), al menos una vez al mes.

Otra opción para limpiar los marcos de las puertas (lacados o no) será que mezclemos un poco de vinagre y aceite. Debes calentar unas gotas de vinagre y aceite mezcladas. Una vez se enfríe lo aplicamos por todo el marco y luego frotamos suavemente con un paño limpio hasta que la mancha haya desaparecido.

También para limpiar los marcos de las puertas puedes aplicar un poco de amoniaco rebajado con agua.

Por otro lado es aconsejable que limpies siempre los marcos de las puertas del polvo que se acumula a diario y que a la larga, hace que la mancha que se genera vaya creciendo. El marco de la puerta es fácil que se llene de polvo, de modo que con un plumero o el mencionado paño seco, lo puedes ir limpiando a diario. De este modo, cualquier mancha que aparezca luego será más fácil de quitar.

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Si la mancha es muy profunda lo que puedes hacer es aplicar algún producto específico, que puedes encontrar en tiendas de muebles.

Jabón neutro para puertas lacadas

Seguimos hablando de como limpiar marcos y puertas lacadas y tenemos que decir que el jabón neutro es quizás de los mejores remedios para conseguir eliminar las manchas, sobre todo las que son más superficiales.

El jabón neutro para limpiar las puertas lo podemos comprar en tiendas especializadas, o de hecho te servirá un jabón neutro de los que se suelen encontrar en supermercados. Otra opción es la de hacer nuestro propio jabón neutro.

Para ello necesitarás ingredientes como el aceite, agua, y sosa cáustica. Todo ello se calienta, se mezcla, con mucho cuidado (de respirar y de tocar ya que la sosa es muy peligrosa) y se echa en un molde para que se forme el jabón. Deja que repose durante varios días hasta que se seque y ya tendrás una pastilla de jabón neutro para limpiar las puertas y como no, los marcos.

Limpiar puertas lacadas amoniaco

Como ya hemos mencionado, para limpiar las puertas y los marcos un buen remedio será hacerlo con un poco de amoniaco.

Eso sí, el amoniaco es un producto un poco abrasivo de modo que tenemos que ir con cuidado cuando limpiemos con él. Para ello deberemos rebajar con un poco de agua.

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Tan solo te será necesario que eches unas gotas de amoniaco dentro de medio vaso de agua templada. Mezclas un poco y entonces lo aplicas con un paño limpio sobre la mancha de la puerta lacada. Dejas que se humedezca bien y luego frotas suavemente con el paño.

Consejos para mantener tu puerta lacada en la mejor condición posible

Como hemos indicado en las líneas anteriores, las puertas lacadas son enormemente útiles y bonitas, pero necesitan mantenerse en buenas condiciones. Para ello, antes de terminar, queremos darte algunos consejos más que te ayudarán a mantener como nuevas tus puertas lacadas.

Prepara de antemano las visitas infantiles y las fiestas. Las puertas lacadas deben tratar de conservarse lo más secas posibles, pues sufren mucho los efectos de la humedad y de las machas que se pueden producir si se salpica algún líquido sobre ellas o se tocan con las manos sucias. Asimismo, no es fácil eliminar las manchas sin perjudicar su aspecto exterior, por lo que hay que protegerlas lo máximo posible.

Por lo tanto, si bien en complicado que un adulto, en condiciones normales, moje o manche tu puerta, lo mismo no puede decirse de tus invitados más pequeños. Los niños se ensucian, como es natural y es posible que intenten abrir una de tus puertas con las manos manchadas de barro, de comida o incluso de acuarelas u otras pinturas, dañándola de forma importante. Por lo tanto, si esperas alguna visita infantil, cubre tu puerta lacada con plástico transparente para protegerla de cualquier mancha.

Asimismo, te recomendamos que también la cubras con el mencionado plástico si haces alguna fiesta en tu casa. La proliferación de bebidas entre un número considerable de personas puede hacer que algo de líquido se acabe derramando sobre tu puerta, por lo que es mejor prevenir que curar.

Puertas lacadas

Utiliza productos especializados. Las superficies lacadas se dañan o pierden su brillo con mucha facilidad, por lo que lo más recomendable es que no apliquemos sobre ellas ningún producto a no ser que sea estrictamente necesario. Como ya se ha dicho en las líneas anteriores, limpiarle de vez en cuando el polvo con un plumero o con un paño, sin añadirle nada más, es la mejor forma de mantener la superficie brillante o, si es necesario, utilizar un poco de agua, de jabón o de alcohol como se ha indicado.

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Sin embargo, si crees que tu puerta lacada necesita algo más de atención, no corras riesgos y compra alguna crema o producto de reconocida que esté específicamente diseñado para limpiar superficies lacadas. No te fíes de ningún remedio casero o de productos de segunda fila porque, si no funcionan bien por algún motivo, las superficies lacadas son realmente difíciles de reparar, por lo que te recomendamos que no te la juegues en este aspecto.

Prueba cualquier producto que vayas a utilizar en tu puerta lacada antes de usarlo. Al hilo de lo que comentábamos en el párrafo anterior, te recomendamos que pruebes cualquier producto que vayas a utilizar en tu puerta lacada en una superficie pequeña de la misma o que no se vea mucho, por si la solución escogida no funciona adecuadamente. Si tienes un mueble que también sea lacado, puedes probar tu solución en la parte de atrás o en su base para disimular cualquier imperfección en caso de que se produzca pero, en todo caso, asegúrate de probar el producto que vayas a utilizar en una parte pequeña y poco visible de tu lacado para no perjudicar el conjunto si resulta dañino.

Controla tu fuerza. También hemos indicado en las líneas anteriores que la herramienta que utilices para limpiar tu puerta también es importante, dado que no puedes utilizar nada que pueda rallarla o dañarla de algún modo. Pero algunas personas no tienen en cuenta que utilizar demasiada fuerza a la hora de limpiar su puerta lacada también puede perjudicarla. Por lo tanto, asegúrate de no frotar con demasiado entusiasmo o hacer demasiada presión sobre la superficie de tu puerta lacada para no acabar raspando el acabado o eliminando su brillo.

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